1907,
1919, 1931, 1943, 1955, 1967, 1979,
1991, 2003.

La Cabra (u Oveja):
Amables,
cariñosas, afables,
enamoradizas, pesimistas,
inseguras, introvertidas.
La cabra mantiene un fondo
pesimista que sólo sale a la
luz cuando de verdad ha
pasado mucho tiempo
sufriendo en silencio algún
tipo de injusticia.
No suele quejarse, tiene
dificultad para expresar de
verdad sus emociones y por
eso, es difícil conocer qué
le molesta y qué no. Por
ello es posible que de
pronto lo manifieste, de
forma exagerada y sin venir
a cuento.
Las personas que de verdad
la conocen, descubren
pequeñas señales de aviso,
cuando algo la ofende.
En general tiende a
preocuparse demasiado por
pequeños problemas, que va
acumulando.
Es muy buena trabajadora si
no se la presiona.
Bajo presión, sólo se
consigue bloquear su
paciente labor de todos los
días.
Se siente algo insegura con
respecto a su trabajo,
sobretodo si no se la anima
o se la dicen elogios
merecidos con respecto a él.
No soporta la insinceridad,
aunque no le sienta tampoco
muy bien las verdades
absolutas, por lo que a la
hora de juzgar su trabajo
casi es mejor empezar con un
elogio y continuar con una
crítica constructiva
(diciendo cómo puede
mejorarse). Raramente se la
puede ver en puestos de
responsabilidad.
Cuando es así, la cabra ha
logrado encontrar un
equilibrio entre su
introversión y pesimismo
(nadie confía en personas
así, a la hora de tener que
ascender a alguien) y su
capacidad de trabajo, muy
notable.
La cabra en el amor es
cariñosa, amable y muy
comprensiva.
Si se la quiere y cuida
convenientemente puede ser
la pareja más maravillosa
del mundo, porque la cabra
cuando es feliz en el amor
lo transmite a los demás y
hace la vida más fácil a los
que le rodean.
Sin embargo si algo la
molesta es posible que lo
vaya guardando para sí y el
día menos pensado tenga una
discusión desagradable con
su pareja.
La cabra es, además, muy
enamoradiza. Tal vez ni
siquiera se de cuenta de
cuándo ama de verdad o
cuándo es simplemente un
capricho.
La cabra es muy receptiva a
cualquier muestra de cariño
y es capaz de enamorarse de
alguien sólo porque
demuestre algo de
romanticismo (regalar una
flor, por ejemplo).